Miércoles 2 Septiembre 2026 — Se reanuda la Audiencia General de los miércoles: comienza el nuevo ciclo de catequesis sobre la Constitución pastoral «Gaudium et spes» · Se publica el documento de la Comisión Teológica Internacional sobre el cuidado de la Casa común
10:00
Plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano
🤝 Audiencia General
Audiencia General — comienza la catequesis sobre «Gaudium et spes»
📍 Plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano
El Papa León XIV vuelve a encontrarse con los fieles en la Plaza de San Pedro, a las 10.00, para la Audiencia General de los miércoles, la primera cita de este tipo tras la pausa estival de agosto y tras la estancia en Castel Gandolfo. Con la catequesis de hoy el Pontífice abre un nuevo ciclo dedicado a la Constitución pastoral «Gaudium et spes» del Concilio Vaticano II, sobre la relación de la Iglesia con el mundo contemporáneo, tras los ciclos sobre «Dei Verbum», «Lumen Gentium» y «Sacrosanctum Concilium». El Papa recuerda que la Iglesia siente como propios «los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, sobre todo de los pobres», que tiene el «deber permanente de escrutar los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio» y que está llamada a salir de toda pasividad e indiferencia, haciéndose cargo de quienes están oprimidos por la injusticia, la discriminación y la violencia. Al final, los saludos a los peregrinos de los distintos grupos lingüísticos y un pensamiento para los jóvenes, los enfermos y los recién casados en la víspera de la memoria de San Gregorio Magno.
Audiencia General — «Gaudium et spes» (1). La Iglesia a la escucha y al servicio del mundo (tradotto)
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos! Con el encuentro de hoy comenzamos a reflexionar sobre la Constitución pastoral Gaudium et spes, con la que el Concilio Vaticano II quiso profundizar en un tema fundamental: la relación de la Iglesia con el mundo contemporáneo. San Juan XXIII, ya en el Discurso inaugural del 11 de octubre de 1962, quiso disentir de los «profetas de calamidades» que criticaban los tiempos modernos.
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!
Con el encuentro de hoy comenzamos a reflexionar sobre la Constitución pastoral Gaudium et spes, con la que el Concilio Vaticano II quiso profundizar en un tema fundamental: la relación de la Iglesia con el mundo contemporáneo. San Juan XXIII, ya en el Discurso inaugural del 11 de octubre de 1962, quiso disentir de los «profetas de calamidades» que criticaban los tiempos modernos. De ahí la tarea encomendada a los Padres conciliares de descubrir «los misteriosos planes de la Divina Providencia» en los acontecimientos humanos contemporáneos.
Tres años después, la promulgación de Gaudium et spes reconocía en ese discernimiento un elemento esencial de la naturaleza de la Iglesia, describiendo como constitutiva su índole pastoral. No se trata de un optimismo ingenuo, sino de una renovada fidelidad al Misterio de Cristo que, al encarnarse, elige compartir nuestra vida. La Constitución conciliar se abre declarando que la Iglesia siente como propios «los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren».
Es una participación que nos llama a salir de toda pasividad e indiferencia ante los acontecimientos que suceden, ante la historia y la vida de las personas, sobre todo ante el cambio rápido y profundo que hoy experimentamos. No es posible permanecer como espectadores desinteresados; hay que escuchar con el corazón, dejarse interpelar, implicarse. Con Cristo y sostenidos por la fuerza de su Espíritu, los creyentes están llamados a hacerse cargo de las dificultades de los hermanos, sobre todo de quienes están aplastados por la injusticia, la discriminación y la violencia. En efecto, sólo en la participación y en el compromiso es posible llegar a respuestas adecuadas.
En este sentido, la cercanía a la humanidad abre a una lectura más profunda de los acontecimientos y de la misma Revelación y, en la misma perspectiva, Gaudium et spes recuerda el «deber permanente de la Iglesia de escrutar los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio». Esta Constitución conciliar ha llamado por tanto a la Iglesia a un permanente compromiso de conversión, para testimoniar que no la mueve «ninguna ambición terrena», sino que «sólo pretende una cosa: continuar, bajo la guía del Espíritu Paráclito, la obra misma de Cristo».
No se trata, en efecto, de una disposición simplemente moral. El Papa Francisco nos recordó que para la Iglesia «la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica». Estamos llamados a descubrir a Cristo en los pobres, a prestarles nuestra voz, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a comprenderlos y a acoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos.
La participación cristiana compromete a hacerse cargo de la realidad y también a desenmascarar las contradicciones que caracterizan la vida personal y social del mundo contemporáneo: por ejemplo, un progreso científico y tecnológico que ofrece siempre nuevas posibilidades, pero sólo a algunos; o un conocimiento más claro de las «leyes de la vida social», acompañado sin embargo de incertidumbres «sobre la dirección que se le debe dar»; o también, una mayor disponibilidad de «riquezas, posibilidades y poder económico», que lamentablemente deja «a una gran parte de los habitantes del globo todavía atormentada por el hambre y la miseria»; o una conciencia compartida de que está en juego el futuro del planeta y, al mismo tiempo, la incapacidad de renunciar al consumo egoísta y a la ilusión de que la guerra sea un camino eficaz para construir la paz.
En un tiempo marcado por profundos cambios, de los que derivan preocupantes desequilibrios, la Iglesia está llamada a servir al ser humano, escuchando y acogiendo los interrogantes más profundos de su corazón y los anhelos que lo habitan, indicando en Cristo «la clave, el centro y el fin de toda la historia humana». Por eso, en la Iglesia, en todos los niveles, en toda época, ha de realizarse la kénosis misericordiosa de Cristo que «no consideró un privilegio el ser igual a Dios, sino que se despojó de sí mismo».
Queridos hermanos y hermanas, que la alegría y la esperanza –gaudium et spes– sean los rasgos distintivos de una Iglesia que anuncia y da testimonio del Evangelio, haciéndose cercana a las mujeres y a los hombres de nuestro tiempo.
--- Saludo a los peregrinos de lengua italiana ---
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua italiana, en particular a los grupos parroquiales. Mi pensamiento se dirige, por último, a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Mañana celebraremos la memoria del Papa san Gregorio Magno, cuyo cuerpo reposa en la Basílica de San Pedro. Es llamado «el Grande» por su excepcional actividad como pastor en tiempos muy difíciles para la sociedad y la Iglesia: una «grandeza» que sacaba fuerza y vigor de la fe viva en Cristo. Que su ejemplo suscite en cada uno de ustedes una renovada e intensa confianza en Dios, fuente de gracia y de esperanza para el mundo entero. ¡A todos mi bendición!
La Oficina de Prensa de la Santa Sede presenta el documento de la Comisión Teológica Internacional «Cuidar nuestra Casa común: respuesta responsable y fraterna al Dios trinitario», publicado el miércoles 2 de septiembre de 2026 con la autorización del Papa León XIV. Fruto de un trabajo realizado entre 2022 y 2025 por la Comisión, presidida por el cardenal Víctor Manuel Fernández, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el texto ofrece el fundamento teológico del cuidado de la creación más allá de la emergencia ambiental: la cuestión ecológica es ante todo una cuestión teológica, porque el modo en que cuidamos la creación revela y estructura nuestra relación con Dios. Dividido en tres capítulos —el primero, «La Casa común, obra del Dios trinitario», relee la impronta trinitaria de la creación a través de Agustín, Hildegarda de Bingen, Buenaventura y Tomás de Aquino—, el documento advierte que la humanidad se acerca «a un punto de ruptura y de colapso irreversible» e identifica en la avidez y en la violencia las dos raíces del paradigma tecnocrático que daña la creación y las relaciones.
El Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede publica la lista de las audiencias concedidas por el Papa León XIV y las eventuales renuncias y nombramientos, incluidos los episcopales, dados a conocer en la jornada.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede da a conocer que en la mañana del miércoles 2 de septiembre de 2026 el Papa León XIV mantuvo una conversación telefónica con el Presidente de la República de Colombia, Abelardo de la Espriella. Es el primer contacto directo entre el Pontífice y el Jefe de Estado colombiano desde que este asumió el cargo, el 7 de agosto. En el centro de la conversación estuvo la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que el 10 de agosto golpeó las regiones del centro-sur del país, causando centenares de víctimas, miles de heridos y cientos de miles de desplazados. El Santo Padre reiteró su solidaridad con cuantos sufren las duras consecuencias del sismo, con un pensamiento particular para las familias de las víctimas, los heridos, los equipos de rescate y el personal humanitario. En la llamada se habló también de la situación general del país y de las zonas afectadas; el Presidente renovó la invitación al Papa a visitar Colombia.
Se cumple el primer aniversario de la inauguración del centro para el cuidado de la creación en Castel Gandolfo, abierto por el Papa León XIV el 5 de septiembre de 2025.
📖 Encuentro por el décimo aniversario de Amoris Laetitia
Encuentro en el Vaticano (7-14 de octubre) convocado por el Papa con los jefes de las Iglesias orientales, los presidentes de las Conferencias episcopales y algunas familias.
🕊️ A Asís por el 40° aniversario del Espíritu de Asís
Encuentro interreligioso promovido por la Comunidad de Sant'Egidio por los cuarenta años de la Jornada Mundial de Oración por la Paz querida por Juan Pablo II en 1986.