Jueves 3 Septiembre 2026 — Audiencia a la Conferencia Episcopal Latina en las Regiones Árabes (CELRA) · Audiencia a los seminaristas de Molfetta y de Aversa · Memoria de San Gregorio Magno
🤝 Audiencia
Audiencia a los miembros de la Conferencia Episcopal Latina en las Regiones Árabes (CELRA)
📍 Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano
El Papa León XIV recibe en audiencia a los miembros de la Conferencia de los Obispos Latinos en las Regiones Árabes (CELRA), el organismo que reúne a los pastores de las circunscripciones latinas de Israel y Palestina, Jordania, Chipre y los países de la Península Arábiga (los Vicariatos Apostólicos de Arabia del Norte y del Sur). En su discurso, el Papa recuerda el testimonio del martirio conocido por esas Iglesias —de sor Leonella Sgorbati a los religiosos y fieles caídos en Irak, Siria y Yemen— y exhorta a los obispos a no tener miedo de su pequeñez, porque «la fecundidad de la Iglesia no se mide en los números, las estructuras o los recursos, sino en la fidelidad al Evangelio». Les pide ser pastores cercanos al pueblo, tener especial cuidado de las familias y de los jóvenes y defender la dignidad de los migrantes, numerosos sobre todo en los países del Golfo, para que las comunidades sean «casas en las que nadie se sienta extranjero». Por último, invita al diálogo sincero con las otras comunidades cristianas, con los musulmanes y con las distintas tradiciones religiosas: «donde la guerra ha sembrado desconfianza, cada gesto de estima, colaboración y respeto puede convertirse en un paso hacia la reconciliación y la paz».
Discurso a los miembros de la Conferencia Episcopal Latina en las Regiones Árabes (CELRA) (traducido)
Beatitud Eminentísima, Venerados Hermanos en el Episcopado, queridos presentes, con gran alegría os acojo, Pastores que formáis juntos la Conferencia de los Obispos Latinos en las Regiones Árabes. Vuestras Iglesias han conocido el testimonio del martirio: pensamos en sor Leonella Sgorbati y en los religiosos y fieles caídos en Irak, Siria y Yemen.
Beatitud Eminentísima, Venerados Hermanos en el Episcopado, queridos presentes, con gran alegría os acojo, Pastores que formáis juntos la Conferencia de los Obispos Latinos en las Regiones Árabes.
Vuestras Iglesias han conocido el testimonio del martirio: pensamos en sor Leonella Sgorbati, Misionera de la Consolata, y en los religiosos y fieles caídos en Irak, Siria y Yemen. Su fidelidad al Evangelio sigue siendo una luz para vuestras comunidades.
No tengáis miedo de vuestra pequeñez. La fecundidad de la Iglesia no se mide en los números, las estructuras o los recursos, sino en la fidelidad al Evangelio.
Sed siempre pastores cercanos a vuestro pueblo, capaces de compartir sus heridas, de escuchar, sostener y consolar.
En medio de las emergencias, no perdáis de vista lo esencial de la misión de la Iglesia: el anuncio del Evangelio, la oración, los Sacramentos y la formación cristiana.
Tened especial cuidado de las familias y de los jóvenes. Que las familias, aun cargadas de dificultades e incertidumbres, con el apoyo de la comunidad puedan seguir siendo el primer lugar en el que la fe se recibe y se transmite; y que los jóvenes, a menudo divididos entre grandes aspiraciones y un futuro incierto, encuentren en la Iglesia una casa que los acoja, los escuche y los ayude a reconocer el valor de su vida.
Cuidad también de los migrantes, numerosos sobre todo en los países del Golfo. Que vuestras comunidades sean casas en las que nadie se sienta extranjero. Defended la dignidad de cada persona y reconoced en cada migrante a un hermano y a una hermana: así la caridad se convierte en testimonio del Evangelio y en escuela de fraternidad.
Cultivad un diálogo sincero con las otras comunidades cristianas, con los musulmanes y con las distintas tradiciones religiosas. En el corazón de sociedades marcadas por conflictos y divisiones, que vuestras comunidades muestren que es posible vivir, servir y esperar juntos. Donde la guerra ha sembrado desconfianza, cada gesto de estima, colaboración y respeto puede convertirse en un paso hacia la reconciliación y la paz.
Ningún gesto realizado en el nombre de Cristo es inútil: una oración, una palabra de consuelo, una familia acompañada, un niño educado en la fe, un pobre acogido son semillas de un futuro nuevo. La siembra os pertenece a vosotros; el crecimiento pertenece a Dios.
Confío vuestras Iglesias y vuestros pueblos a la protección de la Virgen María e invoco sobre vosotros la abundancia de las bendiciones del Señor.
📍 Palacio Apostólico, Sala Clementina, Ciudad del Vaticano
En la misma mañana, el Papa León XIV recibe en la Sala Clementina a unos 150 seminaristas y a los formadores del Pontificio Seminario Regional Pullés «Pío XI» de Molfetta y del Seminario Episcopal de Aversa: los alumnos de Molfetta están en Roma por el centenario de la nueva sede querida por Pío XI, mientras que los de Aversa celebran los 300 años de la apertura de su colegio. El Papa indica como «corazón» de la experiencia del seminario el «aprender a estar con el Maestro, Jesús», que «llamó a los que quería para que estuvieran con Él»: el estudio, la disciplina y las etapas del camino son necesarios, pero solo valen si están arraigados en la relación con Dios y en una «mirada sobrenatural» capaz de reconocer la acción del Señor en las circunstancias ordinarias de cada día. Después subraya que «el tiempo del seminario sigue siendo necesario, hoy no menos que ayer»: precisamente porque nuestro tiempo es «rápido y ruidoso», hace falta un lugar y una etapa de la vida en la que aprender a permanecer, a discernir y a dejarse formar sin atajos. Recuerda que nadie es llamado por méritos propios —«no hay competición, no hay clasificación»— sino solo por una libre elección de Dios Padre, y que «la Iglesia se vive juntos, no es propiedad de ninguno de nosotros». Señalando la figura de don Tonino Bello, ex obispo de Molfetta, los exhorta a bajar del monte para ser enviados a la gente de sus tierras: «familias que pasan apuros, muchachos que hacen la maleta para buscar trabajo, ancianos solos, marginados».
Discurso a los seminaristas de Molfetta y de Aversa (traducido)
El corazón de la experiencia del seminario es aprender a estar con el Maestro, Jesús, que «llamó a los que quería para que estuvieran con Él». El estudio, la disciplina y las etapas del camino son elementos necesarios de la formación, pero solo valen si están fundados en la relación con Aquel que os ha llamado y en una mirada sobrenatural capaz de reconocer la acción de Dios en las circunstancias ordinarias de cada día.
El corazón de la experiencia del seminario es aprender a estar con el Maestro, Jesús, que «llamó a los que quería para que estuvieran con Él». El estudio, la disciplina y las etapas del camino son elementos necesarios de la formación, pero solo valen si están fundados en la relación con Aquel que os ha llamado. Tener una mirada sobrenatural significa aprender a reconocer la acción de Dios en los acontecimientos concretos de cada día: una perspectiva que se aprende y se ejercita en las circunstancias ordinarias de la vida.
El tiempo del seminario sigue siendo necesario, hoy no menos que ayer. Precisamente porque nuestro tiempo es rápido y ruidoso, hace falta un lugar y una etapa de la vida en la que se aprenda a permanecer, a discernir, a dejarse formar sin atajos.
El seminario no es un aplazamiento de la misión, sino su condición. Que no se subestime.
Ninguno de vosotros y ninguno de nosotros está aquí porque se lo haya merecido, sino solo por una libre elección de Dios Padre. No hay competición, no hay clasificación.
La Iglesia se vive juntos; no es propiedad de ninguno de nosotros.
Don Tonino Bello mostró lo que significa ser sacerdote y obispo.
Ahora estáis llamados a bajar del monte para ser enviados a la gente de vuestras tierras: familias que pasan apuros, muchachos que hacen la maleta para buscar trabajo, ancianos solos, marginados.
El Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede publica la lista de las audiencias concedidas por el Papa León XIV y las renuncias y nombramientos, incluidos los episcopales, dados a conocer durante la jornada. El calendario litúrgico recuerda a San Gregorio Magno, Papa y Doctor de la Iglesia. El próximo compromiso público del Pontífice es la Santa Misa del lunes 7 de septiembre a las 18.00 en el Santuario de la Virgen del Buen Consejo de Genazzano, en la víspera de la Natividad de la Santísima Virgen María.
Se cumple el primer aniversario de la inauguración del centro para el cuidado de la creación en Castel Gandolfo, abierto por el Papa León XIV el 5 de septiembre de 2025.
🕯️ Misa en Genazzano en la víspera de la Natividad de María
El Papa celebra la Santa Misa a las 18.00 en el Santuario de la Virgen del Buen Consejo, caro a la familia agustiniana, en la víspera de la Natividad de la Santísima Virgen María.
📖 Encuentro por el décimo aniversario de Amoris Laetitia
Encuentro en el Vaticano (7-14 de octubre) convocado por el Papa con los jefes de las Iglesias orientales, los presidentes de las Conferencias episcopales y algunas familias.
🕊️ A Asís por el 40° aniversario del Espíritu de Asís
Encuentro interreligioso promovido por la Comunidad de Sant'Egidio por los cuarenta años de la Jornada Mundial de Oración por la Paz querida por Juan Pablo II en 1986.