Miércoles 16 Septiembre 2026 — Audiencia General · Audiencia a los participantes en el congreso «El siglo XXI: ¿un nuevo tiempo de mártires?» · Nombramiento del Obispo de Chioggia · Nota sobre Nostra aetate
10:00
Plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano
🎙️ Audiencia General
Audiencia General de los miércoles
📍 Plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano
Ante unas 25.000 personas en una soleada Plaza de San Pedro, el Papa León XIV celebra la Audiencia General de los miércoles, prosiguiendo el ciclo de catequesis sobre los documentos del Concilio Vaticano II con una reflexión sobre el segundo capítulo de la Constitución pastoral «Gaudium et spes», dedicado a la «comunidad humana». El Papa advierte que el desarrollo tecnológico y las redes sociales corren el riesgo de hacer las relaciones «menos personales, más virtuales», con el peligro de acostumbrarse a delegar en los algoritmos decisiones que corresponden solo a la conciencia humana, y califica de «ciertamente vergonzoso» todo lo que es contrario a la vida —homicidio, genocidio, aborto, eutanasia y suicidio voluntario—. Recuerda que el desarrollo personal y el social son interdependientes y no deben contraponerse, y que el bien común exige evaluar los proyectos sociales y políticos a la luz de la dignidad humana, la justicia social y la libre participación. Tras la catequesis en italiano siguen las síntesis y los saludos en los distintos idiomas, los llamamientos sobre situaciones de actualidad y la bendición apostólica a los fieles, peregrinos y grupos presentes en la plaza; al final de la audiencia el Papa saluda también a los Capellanes de las cárceles italianas, guiados por el Inspector general don Raffaele Grimaldi, agradeciéndoles su apostolado en los lugares del sufrimiento humano y su apoyo espiritual a los detenidos que le escriben para contarle sus heridas.
Audiencia General - Los Documentos del Concilio Vaticano II. IV. Constitución pastoral Gaudium et spes. 3. La comunidad humana (GS 23-32) (tradotto)
Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos! Al dedicar el segundo capítulo a la «comunidad humana», la Constitución Gaudium et spes invita a considerar el «aumento de las relaciones entre los hombres» como un aspecto crucial de los tiempos modernos. Sin embargo, esta realidad necesita hallar su cumplimiento «más profundamente en la comunidad de las personas», exigiendo el respeto mutuo de la dignidad espiritual.
Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!
Al dedicar el segundo capítulo a la «comunidad humana», la Constitución Gaudium et spes invita a considerar el «aumento de las relaciones entre los hombres» como un aspecto crucial de los tiempos modernos. Sin embargo, esta realidad necesita hallar su cumplimiento «más profundamente en la comunidad de las personas», exigiendo el respeto mutuo de la dignidad espiritual.
Hoy, el desarrollo tecnológico y las redes sociales abren nuevas posibilidades, pero las relaciones corren el riesgo de volverse menos personales y cada vez más virtuales. La Iglesia propone dar un peso real y una profundidad personal a las relaciones sociales.
El Concilio invita a inspirarse en el proyecto creador de Dios, según el cual «todos los hombres formasen una sola familia». El amor de Dios y del prójimo es el primer y mayor mandamiento, plenamente realizado en Cristo.
El desarrollo personal y el social son interdependientes: contraponerlos supondría anularlos a ambos. La persona humana, necesitada por naturaleza de vida social, sigue siendo «principio, sujeto y fin de todas las instituciones sociales».
La diversidad de personas y pueblos constituye una posibilidad de enriquecimiento, no una amenaza. La contraposición violenta nace del pecado; es necesario abrirse a la reciprocidad, al compartir y al cuidado, como los miembros de un cuerpo.
El «bien común» consiste en «el conjunto de aquellas condiciones de la vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección». Al reconocer la interdependencia entre los pueblos, cada grupo debe tener en cuenta las necesidades y aspiraciones de los demás, así como el bien de toda la familia humana.
Los Padres conciliares señalan consecuencias prácticas urgentes:
Ante todo, el respeto a la persona humana. «Todo lo que se opone a la vida misma, como toda clase de homicidio, el genocidio, el aborto, la eutanasia y el mismo suicidio voluntario; todo lo que viola la integridad de la persona humana, como las mutilaciones, las torturas infligidas al cuerpo o al espíritu, los intentos de coacción psíquica; todo lo que ofende la dignidad humana» resulta «ciertamente vergonzoso».
Segunda consecuencia: el respeto y el amor incluso hacia los adversarios o hacia quienes tienen modos de pensar y actuar diferentes.
Tercera: la igualdad fundamental de todos los hombres, que exige justicia social. «Toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por razón de sexo, raza, color, condición social, lengua o religión, debe ser vencida y eliminada».
Por último: los Padres exhortan a superar la mentalidad individualista, asumiendo responsabilidad y participación.
Esta visión de la humanidad como «comunidad de personas» ayuda a cada uno a realizar un discernimiento personal y comunitario, evaluando los proyectos sociales y políticos según la dignidad de la persona humana, la justicia social y la libre participación en el bien común. El futuro de la humanidad depende del compromiso de cada uno para colaborar con Dios y con los hermanos en la construcción de un mundo más humano.
A las 8.30 el Papa León XIV recibe en audiencia a los ponentes y participantes en el congreso «El siglo XXI: ¿un nuevo tiempo de mártires?», promovido por la Comisión de los Nuevos Mártires – Testigos de la Fe del Dicasterio para las Causas de los Santos y celebrado el 15 y 16 de septiembre en el Pontificio Ateneo Augustinianum. El congreso reunió a voces cualificadas —entre ellas los Cardenales Fridolin Ambongo y Pierbattista Pizzaballa y los historiadores Andrea Riccardi y Gianni La Bella— para trazar los rasgos del martirio cristiano contemporáneo, en la línea de la invitación del Papa a no olvidar a los testigos de la fe de nuestro tiempo.
El Papa nombra Obispo de Chioggia a S.E. Mons. Michele Di Tolve, hasta ahora Obispo titular de Orrea y Auxiliar de Roma. Nacido en Milán el 19 de mayo de 1963 y ordenado sacerdote en 1989, Mons. Di Tolve ha desempeñado diversos cargos pastorales en parroquias milanesas y fue rector del Seminario Arquidiocesano de Milán entre 2014 y 2020; elegido Obispo auxiliar de Roma el 26 de mayo de 2023, recibió la consagración episcopal el 2 de septiembre de ese mismo año, ocupándose en particular del diaconado, el clero y la vida religiosa, y dirigiendo el Pontificio Seminario Romano Mayor.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso publican conjuntamente la Nota «Un camino de esperanza. Sesenta años de diálogo y fraternidad interreligiosa a la luz de la Declaración conciliar Nostra aetate», con motivo del sexagésimo aniversario de la promulgación de la Declaración conciliar Nostra aetate (28 de octubre de 1965) sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas. El documento recorre las principales etapas del diálogo interreligioso de los últimos sesenta años, evalúa sus frutos y los desafíos abiertos, y traza algunas perspectivas para el futuro, recordando que la Iglesia «no rechaza nada de lo que hay de verdadero y santo» en las demás tradiciones religiosas.
📖 Encuentro por el décimo aniversario de Amoris Laetitia
Encuentro en el Vaticano (7-14 de octubre) convocado por el Papa con los jefes de las Iglesias orientales, los presidentes de las Conferencias Episcopales y algunas familias.
🌱 Entrega de la "Pope Leo XIV Sustainability Medal" al Card. Czerny
En el Borgo Laudato si' de Castel Gandolfo, el Papa entrega al Cardenal Michael Czerny la primera medalla de sostenibilidad dedicada a él, instituida por la Villanova University.
🕊️ En Asís por el 40º aniversario del Espíritu de Asís
Encuentro interreligioso promovido por la Comunidad de San Egidio por los cuarenta años de la Jornada Mundial de Oración por la Paz convocada por Juan Pablo II en 1986.