Al margen de la audiencia general, unos veinte Martial Arts Therapists italianos de la asociación internacional Kids Kicking Cancer, liderados por el presidente Giancarlo Bagnulo, presentaron al Papa León XIV el "Círculo de los héroes", un lugar imaginario en el que los niños enfermos de cáncer y graves patologías crónicas aprenden a gestionar el dolor, el sufrimiento y el miedo mediante la filosofía y las técnicas de respiración de las artes marciales. El grupo entregó al Pontífice un cinturón negro bordado con la inscripción "León XIV", un pergamino con la lista de los departamentos de oncología pediátrica de los dieciséis hospitales italianos implicados —entre ellos el Bambino Gesù y el Gemelli de Roma— y una treintena de cartas escritas por los pequeños pacientes. Al término de la audiencia el Papa saludó también a un numeroso grupo de niños y jóvenes con discapacidad procedentes de Ucrania, huéspedes de la Casa de la Misericordia de Buchach de vacaciones en Nocera Superiore, a las amigas de Dea Mastronardi (comprometidas en la prevención del malestar juvenil) y a los monaguillos malteses en servicio veraniego en la Basílica de San Pedro, tradición que se renueva desde 1965.