Tras dejar el recinto ferial, el Papa León XIV continúa su visita pastoral a Rímini con un encuentro en el Templo Malatestiano, la Catedral de la ciudad, con personas frágiles, enfermas, personas con discapacidad y pobres asistidos por Cáritas: se esperan unas 600 personas en condiciones de fragilidad, entre ellas 80 en silla de ruedas. En su saludo el Papa los invita a «dejarse sanar por Jesús» y a sentirse parte viva del camino de la Iglesia.