También por la mañana el Papa recibe a los miembros del Institut International des Sciences Administratives (IIAS), reunidos en Roma para su conferencia anual, al término de los trabajos. El instituto, fundado en 1930 y con sede en Bruselas, reúne a estudiosos y administradores públicos de todo el mundo y cuenta a la Santa Sede entre sus miembros. En su discurso, en francés, León XIV vincula el tema del congreso —el equilibrio en el uso de las tecnologías digitales— con las preocupaciones expresadas en su encíclica sobre la inteligencia artificial: advierte del riesgo de que "las decisiones relativas a la vida humana se confíen a las máquinas" e invita a la prudencia, a controles rigurosos y a veces incluso a una ralentización, recordando que pedir prudencia no significa estar contra el progreso, sino ejercer una atención responsable hacia la familia humana. Subraya la necesidad de una ética compartida, sobre todo ante la concentración del control tecnológico en pocas manos, y anima a los investigadores a contribuir, en la administración pública, a la humanización de las tecnologías digitales para que estén al servicio de la vida y de la paz.