A las 18:00, a puerta cerrada en el palacio episcopal de Lourdes, el Papa León XIV se reúne en privado con siete víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia, según informó la Conferencia Episcopal francesa. No se trata de representantes de un colectivo, sino de personas atendidas individualmente; cinco de ellas han hecho pública su identidad, entre ellas Bertrand Virieux, víctima del expresbítero Bernard Preynat, condenado en 2020. El grupo se reunió el 14 de septiembre para preparar el encuentro y difundió una declaración conjunta en la que precisa que «iniciar un diálogo no significa dar nuestro respaldo». Algunas asociaciones francesas de apoyo a las víctimas han criticado la elección de un formato exclusivamente individual, sin representación colectiva. En su discurso matutino a los obispos franceses, el Papa calificó los abusos de «una llaga dolorosa» y dijo que «reconocer nuestros errores es indispensable» para la conversión de la Iglesia. En los días previos a la visita, en el Santuario se cubrieron además los mosaicos realizados por el sacerdote Marko Rupnik, acusado de abusos sexuales, en la fachada de la Basílica del Rosario.