Giovedì 27 Agosto 2026 — Udienza ai partecipanti all'incontro della Pontificia Commissione per l'America Latina sulle dipendenze · Lettere credenziali dell'ambasciatore del Belgio · Telegramma per le inondazioni in Nepal · Chiusura della Settimana Liturgica di Catania
11:30
Palazzo Apostolico, Sala del Concistoro
🤝 Udienza
Udienza ai partecipanti all'incontro sulle situazioni di dipendenza in America Latina
📍 Palazzo Apostolico, Sala del Concistoro
Nella mattinata Papa Leone XIV riceve in udienza i partecipanti all'incontro promosso dalla Pontificia Commissione per l'America Latina — insieme al CELAM (Consiglio Episcopale Latinoamericano e Caribeño), all'Organizzazione degli Stati Americani (OEA) e alla Pontificia Accademia per la Vita — sul tema "Risposta basata sulla fede alle droghe e al reclutamento criminale dei giovani: un dialogo dall'America Latina e dai Caraibi verso il mondo", svoltosi a Roma dal 25 al 27 agosto. Nel discorso, in spagnolo, il Papa definisce le dipendenze "un fenomeno complesso che manifesta il fallimento di un mondo disumanizzato" e chiede risposte integrali: prevenzione comunitaria, cura scientifica, una giustizia "dal volto umano" e un accompagnamento pastorale vicino. Indica quattro "ponti" di collaborazione — tra la Chiesa e gli organismi internazionali, tra scienza e fede, tra le Chiese dei diversi continenti e in ambito ecumenico — e si sofferma sulla famiglia, "chiesa domestica", affermando che "non c'è prevenzione migliore contro le droghe di una buona famiglia". Conclude con l'immagine del buon samaritano: costruire "una Chiesa che si ferma, si avvicina, si commuove, unge le ferite, nutre e diventa casa".
Discorso all'incontro della Pontificia Commissione per l'America Latina sulle dipendenze
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. La paz esté con ustedes. ¡Buenos días a todos y bienvenidos! Saludo con afecto fraterno a cada uno de ustedes. Agradezco de modo particular al Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y a la Organización de los Estados Americanos (OEA) por haber propiciado este encuentro…
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
La paz esté con ustedes.
¡Buenos días a todos y bienvenidos!
Saludo con afecto fraterno a cada uno de ustedes. Agradezco de modo particular al Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y a la Organización de los Estados Americanos (OEA) por haber propiciado este encuentro, así como a la Pontificia Comisión para América Latina y la Pontificia Academia para la Vida.
Saludo también a los hermanos de los centros de acompañamiento, prevención, recuperación e integración para jóvenes basados en la fe, que llegan desde Asia, África, Europa y América, que con su presencia nos recuerdan que el sufrimiento y la esperanza no tienen fronteras.
El tema que nos convoca es reflexionar desde la fe sobre el problema de las drogas y el impacto en nuestros jóvenes. Las adicciones son un fenómeno complejo que pone de manifiesto el fracaso de un mundo deshumanizado. El sufrimiento de los jóvenes nos reclama respuestas integrales: prevención comunitaria, atención científica, justicia con rostro humano y acompañamiento pastoral cercano. Nuestra contribución tiene que ir dirigida al cuidado, la presencia y la reconstrucción del tejido comunitario.
Me complace constatar cómo, en este encuentro, convergen cuatro puentes que representan otras tantas vías de colaboración en este ámbito.
El primer puente es entre la Iglesia y los organismos internacionales, ya que nadie puede enfrentar solo el problema de las drogas. Por ello, merita una mención particular la colaboración en acto entre la Organización de los Estados Americanos y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño que coordinan capacitaciones para organizaciones comunitarias basadas en la fe, tejen redes de acompañamiento y que incluso ha permitido al CELAM la presentación del Manual de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones.
El segundo puente es entre la ciencia y la fe. La Iglesia no interviene en la problemática de las drogas con la pretensión de competir u ocupar el lugar de las neurociencias, la psiquiatría o la salud pública; sino que procura iluminarla desde el Evangelio con una comprensión integral de la persona humana.
El tercer puente es dentro de la Iglesia que peregrina en los distintos continentes. En estos días han llegado hasta aquí personas provenientes de América, Asia, África y Europa para compartir sus dolores, esperanzas y entusiasmos pastorales.
El cuarto puente es ecuménico. La Iglesia católica y las otras comunidades eclesiales, en la práctica del amor concreto por los que sufren, encuentran un lenguaje común muy elocuente desde la fe para acompañar e integrar a los jóvenes en sus necesidades y sueños.
Pero permítanme detenerme un instante en una institución que recorre nuestro trabajo de manera transversal: la familia. La familia, que el Concilio Vaticano II la llamó justamente «iglesia doméstica», es el lugar donde se cultiva la vida, donde se la cuida y proyecta. No hay mejor prevención contra las drogas que una buena familia.
Actualmente, somos testigos del dolor de muchas familias rotas, ya sea por el consumo de drogas, la violencia, el reclutamiento criminal de un hijo, la pobreza o la falta de oportunidades que empujan al costado del camino. San Juan Pablo II nos pidió hacer de la Iglesia «la casa y la escuela de la comunión». Y el Papa Francisco nos recordó que Jesús quiere que «toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente» de otros. Aquí queda expresado el núcleo de la misión que ustedes llevan adelante: que la Iglesia sea una familia, incluyendo especialmente a las personas que sufren.
Finalmente, quisiera expresarles un deseo: que la Iglesia sea la familia de todas las personas que se quedaron al margen del camino. Como el samaritano, que se hizo prójimo del hombre caído, no pasemos de largo; construyamos una Iglesia que se detiene, se acerca, se conmueve, unge las heridas, alimenta y se convierte en hogar.
Gracias por su trabajo. Que Dios los bendiga.
Les imparto la bendición del Señor. La gracia de Dios los acompañe siempre a todos ustedes, a sus familias y sus labores. Es un trabajo muy importante el que realizan en distintas partes del mundo.
Papa Leone XIV riceve Caroline Vermeulen, nuovo Ambasciatore del Belgio presso la Santa Sede, per la presentazione delle Lettere Credenziali. Nel corso della mattinata il Pontefice riceve inoltre in udienza mons. Lucas Van Looy, vescovo emerito di Gand (Belgio); l'arcivescovo Tomasz Grysa, nunzio apostolico in Uganda; mons. Virgílio do Nascimento Antunes, vescovo di Coimbra e presidente della Conferenza Episcopale Portoghese, con i membri del consiglio di presidenza; e mons. Marcelo Daniel Colombo, arcivescovo di Mendoza e presidente della Conferenza Episcopale Argentina, con il segretario generale mons. Raúl Pizarro Travers.
Il bollettino della Sala Stampa rende nota la nomina episcopale del giorno: il Papa ha dato il suo assenso all'elezione canonica, da parte del Sinodo dei Vescovi della Chiesa Arcivescovile Maggiore Siro-Malabarese, del rev. Thomas Animoottil — finora pro-protosincello dell'arcieparchia di Kottayam (India) — a vescovo ausiliare della stessa arcieparchia di Kottayam, assegnandogli la sede titolare di Troina.
A nome di Papa Leone XIV, il cardinale Segretario di Stato Pietro Parolin invia un telegramma di cordoglio per le vittime delle alluvioni improvvise che hanno colpito il Nepal. Nel messaggio il Papa esprime profonda tristezza per le perdite di vite umane e le devastazioni, affida le anime dei defunti alla misericordia dell'Onnipotente, assicura la vicinanza spirituale ai familiari e a quanti sono colpiti dalla tragedia e prega per i soccorritori impegnati nelle operazioni di salvataggio.
Si chiude oggi a Catania la 76ª Settimana Liturgica Nazionale, sul tema "Una Chiesa che genera. Liturgia e iniziazione cristiana", apertasi il 24 agosto con il messaggio augurale di Papa Leone XIV trasmesso tramite il cardinale Segretario di Stato Pietro Parolin, in cui il Pontefice ha ricordato come la liturgia sia il grembo che genera alla fede e come la comunione vissuta all'altare debba tradursi in carità fraterna e pace nelle strade dell'umanità.
Papa Leone XIV guida la preghiera mariana dell'Angelus da Piazza della Libertà, il giorno dopo la Messa e la processione sul lago per la Madonna del Lago.
🕊️ Ad Assisi per il 40° anniversario dello Spirito di Assisi
Incontro interreligioso promosso dalla Comunità di Sant'Egidio per i quarant'anni della Giornata Mondiale di Preghiera per la Pace voluta da Giovanni Paolo II nel 1986.